La opción del pulido y encerado también es muy buena opción para aquellas personas que son muy cuidadosas o aprecian esa terminación mate que ofrece la cera. Para ello se realiza un pulido con los distintos tipos de lijas, de esta manera sus pisos de madera quedan libres de suciedad, rayas y residuos de ceras o lacas viejas, luego se procede a aplicar una mano de cera natural en pasta, se utiliza este tipo de cera ya que su rendimiento multiplica varias veces a la liquida. También es preferible usar cera en tono natural, teniendo en cuenta que las maderas tienden a oxidarse con el tiempo subiendo su color de forma natural.

Una recomendación es no excederse con la cantidad y frecuencia con que se aplica la cera, ya que los pisos de madera comienzan a percudirse adhiriéndose la suciedad que forma una pasta oscura con la cera. La desventaja de aplicar cera en exceso provoca que el piso pierda vida útil, siendo necesario volver a pulirlos con maquinas profesionales y al pasar los distintos tipos de lijas para eliminar la suciedad y el excedente de cera, hace que se pierdan milímetros de espesor en la madera.

Se aconseja encerar los pisos de madera luego de pulidos, 1 vez por mes, aplicando capas muy finas y mantenerlos con lustradoras o trapos secos de lana.